viernes, 1 de diciembre de 2006

LAS PRINCESAS DELICADAS

Había una vez tres princesas llamadas Susana, Juana y Ana que eran muy altas, guapas y sanas y siempre estaban muy alegres y con ganas de jugar y divertirse. Sus padres, los reyes, estaban muy contentos con sus tres hijas porque nunca se ponían enfermas. Pero de repente un día, sin que nadie pudiese explicar la causa, las tres princesas se hicieron muy delicadas.
La princesa Susana, la mayor de todas, estaba paseando tranquilamente por el jardín del palacio, cuando unos pétalos de rosas le rozaron ligeramente en la cabeza. La princesa cayó al suelo desmayada con un enorme chichón. Los médicos pudieron curarla de aquel golpe pero la princesa Susana quedó delicada para siempre.
Otro día la segunda princesa, Juana, se despertó con una gran herida en la espalda. Cuando buscaron la causa de la herida descubrieron que había sido producida por una pequeña arruga de las sábanas. Los médicos pudieron curar la herida, pero la princesa Juana quedó delicada para siempre.
Entonces los reyes muy asustados decidieron construir una urna de cristal para meter en ella a la princesa Ana, la más pequeña y hermosa de las tres princesas. En el salón más grande del palacio los ingenieros reales construyeron en pocos días una enorme urna con las paredes y el techo de cristal. Dentro vivía la princesa y no la dejaban salir. Los reyes llegaron a pensar que a su hija pequeña no le iba a pasar nada y que no se haría delicada.
Pero un día entró en la urna un pequeño mosquito y con el aire producido por el movimiento de sus alas se resfrió la princesa. Los médicos pudieron curar el resfriado pero la princesa Ana quedó delicada para siempre.
Todavía los reyes no se han puesto de acuerdo sobre cuál de sus hijas es la más delicada.

DIPLOMA

LOS AMIGOS CONEJOS

Los amigos conejos


En el bosque vivía un conejo muy pero muy enojon que se llamaba copito, era muy estudioso en la escuela, era obediente pero el único defecto que tenía es que era

Bastante enojon, un día su mamá lo castigo por que le pego a un compañero más chico,

Lo castigo no viendo la televisión no saliendo y lo que mas le gustaba hacer, comprarse

Los dulce que vendía el conejo heladero, además pasaba encerado en su pieza

Estaba tan desesperado de salir de su pieza que cuando su mama salio empezó

A romper todos los muebles, cuadernos, y libros. Cuando su mamá llego escucho mucha bulla entro ala pieza y encontró todo en el suelo todo lo que había destrozado

Copito. Su mama le digo. esta bien ya no estarás castigado pero trataras de comportarte mejor, si mamá respondió copito ahora debo dormir mañana tengo que ir ala escuela.

Despiértate copito ya tienes que ir ala escuela baja a tomar té grito la madre.

Mamá es muy temprano no Quero ir tengo mucho sueño y me duele el estomago.

Copito se salio con la suya no fue ala escuela y paso todo el día jugando en la calle,

Conoció muchos amigos como ala coneja flor o al conejo pipo ellos eran sus mejores amigos y como copito era más grande los cuidaba como si fueran sus hermanos.

A copito ya se le había esfumado ese defecto de ser tan enojon.

Estaban jugando alas escondidas cuando escucharon un grito de su amiga flor,

Fueron a ver que estaba pasando y vieron que estaba dentro de la casa de la loba Mari

La señora más enojona del bosque dicen que ella es muy mala y además dicen que es una bruja. Entraron ala casa y estaba todo muy pero muy oscuro subieron la escalera.

Pipo decía susurrándole en el oído pareciera como si esta escalera fuera inmensa.

Aya lejos se veía una luz muy fuerte, fueron vieron por la ventanilla de la pieza

Ala loba q tenia un palo para golpear ala coneja Flor. Decidieron entrar pero no con las manos bacías, fueron ala cocina para buscar algunas cosas para golpear ala loba,

El conejo pipo llevó una olla y copito llevó un uslero. Subieron las escaleras

Y entraron ala pieza la loba se había quedado dormida en el suelo. Llegamos Flor

Ven vamonos de aquí antes de que despierte la loba. Si vamonos, si pipo no se hubiera

Caído no se hubiera despertado la loba pero se despertó. Estaba muy furiosa

Comenzó ha golpear la pared como loca, copito aprovecho de golpearla en la cabeza

Con el uslero y pipo con la olla, por fin callo al suelo y que bueno que flor estaba bien.

Cuando llegaron a sus casas estaban muy felices y se quedaron con el secreto de que habían derrotado a una loba. Si le hubieran contado nadie de los conejos mayores les creerían.